lunes, 12 de septiembre de 2016

DADIE BERNARD



Novelista y poeta, nació en Assini, Costa de Marfil en 1916.
Es también conocido por sus  piezas teatrales donde destaca su interés por relacionar al África tradicional con el mundo occidental contemporáneo, ejemplo de ello son las obras  “Béatrice du Congo” (1970) e “Îles de tempêtes” (1973).
Estuvo en prisión a causa de sus artículos anti-colonialistas,  a raíz de lo cual escribió uno de sus libros más conocidos “Carnet de prisión” en 1981.


TE AGRADEZCO SEÑOR

Te agradezco, Señor, que me hayas creado Negro,
que hayas hecho de mí
la suma de todos los dolores,
y puesto sobre mi cabeza, el Mundo.
Visto la librea del Centauro
y llevo el Mundo desde la primera aurora.
El blanco es un color de circunstancias,
el negro, el color de todos los días,
y llevo el Mundo desde el primer crepúsculo.

Estoy contento
con la forma de mi cabeza
hecha para llevar el Mundo,
Satisfecho
de la forma de mi nariz
que debe aspirar todo el viento del Mundo,
Feliz
Con la forma de mis piernas
proveas a correr todas las etapas del Mundo.

Te agradezco, Señor, que me hayas creado Negro,
que hayas hecho de mí, la suma de todos los dolores.
Treinta y seis espadas han traspasado mi corazón.
Treinta y seis braseros han quemado mi cuerpo.
Y mi sangre sobre todos los calvarios ha enrojecido la nieve.
Y mi sangre en todos los nacientes ha enrojecido el horizonte.

Pero lo mismo estoy
Contento con llevar el Mundo,
Contento con mis brazos cortos,
con mis brazos largos
con el espesor de mis labios.

Te agradezco, Señor, que me hayas creado Negro,

blanco es un color de circunstancias,
el negro, el color de todos los días,
y yo llevo el Mundo desde el alba de los tiempos.
Y mi risa sobre el Mundo, en la noche, crea el Día.
Te agradezco, Señor, que me hayas creado Negro.

MARILYN MONROE, TAMBIÉN POETA.

Marilyn, también  poeta



La actriz estadounidense Marilyn Monroe (1 de junio 1926 - 5 de agosto 1962), además de su paso por el cine también conoció la complejidad de la vida desde la literatura y la poesía. Más allá de la lectura dejó unos cuantos versos que hablan de la profundidad humana y como ya todo lo han contado las biografías y los críticos, dejemos que sea la palabra quien hable, por ella:

CARNE HUMANA

Soy dulce por fuera,
un cordero
que todos quieren acariciar.
Pero por dentro tengo garras
y enormes dientes
y ganas de devorar
carne humana.
Por dentro tengo tanta hambre
que me devoro a mí misma
y no me sacio nunca.

CUANDO NO ESTOY

Por favor
no hables de mí
cuando no estoy,
no digas cosas malas
ni cosas bonitas.
Cuando no estoy
bésame en los labios,
acaríciame
una y otra vez.
Acaríciate
como si tus manos
fueran las mías.

NADA

Aunque tuviera
toda la riqueza del mundo
si no tengo tu corazón
no tengo nada.

UN MAL SUEÑO

Soñamos con que nos quieran,
soñamos con amar a alguien,
pero es solo un mal sueño
del que conviene despertar.
La quimera del amor
ha hecho más daño al mundo
que lobos y que ratas y asesinos feroces.

NADA SEGURO

No hay que dar nada por seguro
ni siquiera aquello
que más te consuela,
desdichada mujer.
Quizá estás condenada
a vivir para siempre.

ESE JARDIN

Mi cuerpo es el lugar
que prefieren tus ojos
y tus manos también.
Déjalos que corran,
colegiales traviesos,
hacia ese jardín.
Para ellos
yo nunca cerraré
la alta verja
puntiaguda.

ÚNICO DESEO

Socorro, socorro, socorro.
Siento que la vida
me está acechando
cada vez más cerca
y yo lo único
que deseo
es morir.



jueves, 28 de julio de 2016

EL TIGRE ES UN AGUACERO DE GATOS

HOMENAJE A JAIRO ANÍBAL NIÑO


EL TIGRE ES UN AGUACERO DE GATOS

Por Guillermo Quijano Rueda


En el segundo semestre de 2010 tuvimos la  infausta noticia del fallecimiento del Poeta Jairo Aníbal Niño, al menos eso manifestaron los diarios, pero para quienes sabemos que los verdaderos poetas no mueren, él seguirá ingresando a nuestras aulas con el verso oportuno recitado por los maestros, con sus cantos de magia y fantasía que recorren sus libros y con sus ejemplos que permiten que niños, jóvenes y adultos recreemos sus enseñanzas.

Quienes desde hace tiempo conocimos su libro Preguntario descubrimos el verdadero sentido de la metáfora hecha sencillez, creatividad y grandeza:
“El gato   es una gota  de tigre”.
“El río  es un barco que se derritió”.
“La gaviota  es un barquito de papel  que aprendió a volar”.
“La tristeza  es un ajedrecista  que siempre juega con las piezas grises”.

Contaba él en alguna de sus conferencias que cuando leyó la definición de gato en un pueblo de los más distantes de la capital, un niño de aproximadamente siete años le contestó: pues si el gato es una gota de tigre, el tigre es un aguacero de gatos. Fue en ese instante que vimos la necesidad de intentar muchas más definiciones porque el acto de creación consiste en permitir a cada ser humano ver las cosas con sus propios ojos, no con los del maestro, ni los del vecino ni los del político ni los del sacerdote sino con la libertad que  nos permite recrear el mundo.

Y Preguntario sirvió de base para que los estudiantes del I.E.D. Floridablanca hicieran en los últimos años, tres libros de definiciones poéticas: Metáforas en el Arca de Noé, Metagramas de Bogotá y Diccionario de sentimientos. Aquí una muestra en honor al MAESTRO de Moniquirá:


METÁFORAS EN EL ARCA DE NOÉ:

 Águila: Transporte aéreo con alas de peluche que usa modernos binoculares. (Freddy Alonso).
Araña: Ama de casa que teje la ropa para su familia. (Viviana Neira)
Armadillo: Famoso caballero que desde que nació no ha cambiado su armadura (María Paula Bustamante).
Ballena: Transmilenio de doble ruta que no estrella a los peatones. (Nelson Reyes).
Búho: Celador de un palacio en donde cada uno es rey de sí mismo. (Julián Ibáñez).

Burro: Albert Einstein acomplejado que aún no ha demostrado sus teorías. (Gustavo Zaracipa).
Camaleón: Joven audaz cuyo ropero es muy extenso (Yeimy Delgado).
Camello: Automóvil del desierto experto en turismo especial (Jenny Zúñiga).
Cangrejo: Pescador fracasado que no da un paso adelante. (Juan David Baldión).
Cigüeña: Señora responsable experta en aeromensajería. (John Martínez).
Cisne: Bailarín clásico del océano. (Martha Valbuena).
Cocodrilo: Sicario de los ríos, experto en finas armaduras (Juan Camilo Murillo).
Gallina: Fabricante de los más exquisitos desayunos (Stephanía Bonilla).
Gato: Malabarista circense experto en caídas mortales. (Juan Carlos Vargas).
Grillo: Romántico violinista que interpreta sus mejores melodías a la luna (Johana Gómez).
Hipopótamo: Obeso explorado al que le encanta la lucha libre (Daniel Gutiérrez).
Jirafa: Observatorio astronómico de la selva (Jenny Zúñiga).
Lora: Experta locutora de chisme en la farándula animal (Diego Garzón).
Mariposa: Ángel vestido de arcoiris.  (Stephanía Bonilla).
Mosca: Ronaldinho gambeteando en el aire (Andrés Cárdenas).
Paloma: Pañuelo que extendió las alas para mostrar su ternura. (Angélica Waked).
 Pollito: Pequeño bombillo disfrazado de sol. (Laura Acosta).
Ratón: Cajita mágica que transforma los dientes de leche en valiosas monedas (María Paula Bustamante).
Toro: Marido bravo al que le pusieron los achos (John Abril).
Tortuga: Montaña rocosa a la que no le interesa el ritmo de la vida. (Freddy Alonso).
Zancudo: Cantante de ópera que no sabe sino una sola melodía. (Lizeth Martínez).

Metagramas de Bogotá



Aeropuerto el Dorado: Árbol gigante de cemento que arropa en su sombra pájaros de metal. (Sebastián Gómez).
Ambulancia: Carruaje que sólo conoce dos caminos: la vida y la muerte.  (Alba Mosquera).
Anfiteatro: Cueva maloliente en donde te maquillan para la última fiesta. (Diana López).

Bandera de Bogotá: Cobija  para arropar nuestros sentimientos. (Edgard Camilo Niño).
Biblioteca Virgilio Barco: Cárcel del conocimiento en donde los presos cumplen cadena perpetua. (Brayan Güiza).
Bogotá: Cuerpo gigante con miles de bacterias en su interior. (Jorge Ramírez).
Bus: carroza del pasado con una rica variedad de aromas. (Nelson Franco)
Calle: Río de cemento navegado por sonámbulos. (Brayan Güiza).
Carnicería: Última exhibición de arte al rojo vivo, (Edwin Godoy).
Catedral: Caja diminuta para alguien tan grande. (Julián A. Díaz).
Cementerio del Sur: Hotel  en donde siempre están ocupadas sus habitaciones. (Edgar Velásquez).
Ciclorruta: Hipódromo para caballitos de  acero. (Juan Camilo Bolaños)
Estadio el Campín: Campo de concentración en donde veintidós espermatozoides persiguen el único balón. (Yury López).
Floristería: Cárcel para las más hermosas del jardín. (Roger Cortés).
Funeraria: Salón Comunal en donde celebran los difuntos su última fiesta. (David Ariza).
Guadalupe: Niña tierna que le coquetea al cielo. ( Juan  Suárez)
Himno de Bogotá: Grito que se escucha en el corazón del pueblo.  (Erika Linares)
Jardín Botánico: Paraíso natural en medio del infierno (Nelson Franco).
Monserrate: Terraza en lo alto de mi casa, Bogotá. (Jeimy Rubio).
Monumento: Baño público de bestias y animales. (Sebastián Gómez).
Mundo Aventura: Montaña metálica para enfrentar los miedos. (Jeimy Rubio).
Planetario: Guardería para estrellas y planetas. (Carolina Leal).
Plaza de toros: Masacre dominical para sádicos.  (Diana Ospina).
Salitre Mágico: Ruleta en la que olvidas la rutina de la ciudad. (Luis Carlos Solano).
Terminal de transporte: Garaje a donde llegan y salen sueños e ilusiones. Estefanía Quintero).
Transmilenio: Serpiente rosa que tritura a sus presas en el día a día de su rutina. (Aura Pérez).
Universidad Nacional: Academia olímpica de lanzamiento de balas y jabalinas. (Roger Cortés).
Tren de la Sabana: Fila de hormigas que trata de evadirse de la contaminación ambiental.  ( Fernanda Guzmán).


Diccionario de Sentimientos


Amargura: Pescador nadando en un mar de lodo. (Jeimmy Franco).
Amistad: Dos niñitas que caminan de la mano para alcanzar el carrito de helados. (Kelly Devia).
Amor: Mamá en la puerta esperando que lleguen sus hijos, después de la tormenta. (Dylan Yaya).
Angustia:  Pececillo en apuros huyéndole a las pirañas. (Sandra Combariza).
 Avaricia: Oligarca pidiendo monedas  en un semáforo. (Dylan Yaya).
Biblia: Cambuche de Dios. (Wilson Pardo).
Cordura: Árbol que no se mueve con ninguna tormenta. (Jeimmy Franco).
Decepción: Ave a la que le quitaron el canto y las alas. (Paula Andrea Aguirre).
Disciplina: Iguana domesticada  que sabe ir al baño. (Alexandra Quintero).
Dolor: Siete traiciones punzando a la vez. (Juan Carlos Plazas).
Duda: Un viajero esperando entre mil caminos. (Dylan Yaya).
Engaño: Un sapo vestido  de mariposa multicolor. (Katherine Calderón).
Esperanza: Paloma verde que no permite  que le corten sus alas. (Laura Barón).
Falsedad: Una casa de ratones con tres gatos dormidos. (Jeimmy Franco).
Fantasía: Un camión de gaseosas en medio del desierto. (Andrés Felipe Chaparro).
Felicidad: Un par de gamines almorzando después de tres días de hambre. (Jeisson Osorio).
Generosidad: Un gamín compartiendo su costal. (Freddy Velandia)
Ignorancia: Libro  al que le robaron las palabras. (Kelly  Devia).
Ignorancia: Pez que entra en la boca de un tiburón para saber que tiene adentro. (José Yesith Juez).
Ira: Juegos pirotécnicos explotando en los oscuros pasillos del corazón. (María Inés Sánchez).
Ironía: Un hambriento con dos estómagos. (Alexis Martínez).
Lealtad: Promesa entre el cielo y la  tierra de mirarse eternamente. (Jeimmy  Moreno).
Mentira: Titiritero que mueve a todo el mundo. (Daniela Rodríguez)
Miedo: Caballero que no quiere salir de su armadura. (Kelly  Devia).
Nostalgia: Cielo a punto de llorar. (Mayerly Chaparro).
Odio: Nido de arañas en el corazón, buscando salida. (Melissa Toncel).
Optimismo: Vendedor de paletas en el polo norte. (Nicolás Báez)
Osadía: Gato retando  a un león enfadado. (Jeimmy Franco).


Paciencia: Insecto en la garganta que impide que las ofensas salgan. (Yuraidy  Castro).
Perseverancia: Ratón que cada noche  intenta besar la luna. (Andrea Díaz).
Pesadilla: Cucaracha  en un baile de gallinas. (Luisa  Vargas).
Rabia: Hombre que al llegar del trabajo, encuentra a Don Segundo con su esposa. (Fabián Mora).
Sabiduría: Hombre de cabellos blancos que sabe callar a tiempo. (Laura Barón).
Silencio: Poeta sin auditorio. (Edgar  Díaz).
Sinceridad: Dama que camina desnuda mostrando toda su belleza. (Kelly Devia).
Soledad: Bosque después  de un incendio. (Andrés Galindo).
Solidaridad: Arma que agacha el soldado cuando quiere la paz. (Astrid  Oviedo).
Sueño: Caja de ilusiones que se rompe  al abrir los ojos. (Ximena Franco).
Temor: Sombra que se asusta frente al espejo de la noche. (Katherine Calderón).
Tristeza: Un plato vacío en casa  de desplazados.  (Alexis Martínez)
Vanidad: Dama que discute con la princesa que está frente al espejo. (Kelly Devia)
Verdad: Hada luminosa que siempre sonríe en el corazón. (Yesika Milena Serrano).
Vida: Caja de chocolates,  para bocas dulces o… amargas. (Aura  Pinilla).

Aunque las emisoras y los periódicos pregonaron a los cuatro vientos que el 30 de agosto de 2010 dejó de existir el MAESTRO Jairo Aníbal Niño, muchos nos resistimos a creer; él sigue ingresando a nuestras aulas, sigue dirigiendo nuestras actividades creativas, sigue siendo pródigo en fantasías y cantándole a la ternura.
Cada que un niño o niña  aún los adultos que conservamos nuestra alma infantil, lee, comparte o aprende un verso del poeta, él seguirá existiendo en nuestras vidas como testimonio de su grandeza.

*Guillermo Quijano Rueda

Escritor, Poeta y Director de Talleres de Creación poética para niños, jóvenes y adultos. Autor de: La Herencia de Toñita Perales, Rimáfulas, Las últimas lunas de Chandosqui, Liberen a Angie, El Abezoodario de María Dulzaina.
Premio IDEP de Innovaciones Educativas 2009

Nota: El dibujo de Jairo Aníbal Niño está tomado de:
frases-poemas.blogspot.com



miércoles, 20 de julio de 2016

SUICIDIO EN ZARAGOZA


Hemos sabido que, en España, el pasado martes 5 de julio, se quitó la vida de manera libre y voluntaria el muy conocido Antonio Aramayona a la edad de 68 años. Profesor jubilado de ética y filosofía; discapacitado parapléjico en carrito de ruedas, que con humor se autonombraba "perroflauta motorizado". Reclamaba y defendía, desde hacía 12 años, una educación pública y laica y en pro de la tercera República.  Cofundador en Zaragoza del movimiento civil PODEMOS. Finalmente, estando, como lo estaba, inscrito en la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente, decidió, sin aspavientos, segar por propia mano su vida de hombre libre y en lucha por la autodeterminación. 

"¿Es posible que la existencia sea nuestro exilio y la nada sea la casa?" Este pensamiento formulado en 1932 por el principal teórico del suicidio, el rumano-francés E.M.Cioran (1911-1995) -que no se suicidó- y que resultó adelantado en unos años no sólo a J.P. Sartre sino a Albert Camus en cuanto al tema de la alienación humana se refiere, lo pudo haber adoptado para sí, y de manera coherente, el profesor jubilado y parapléjico Antonio Aramayona. Quién sabe qué insomnios estaría viviendo el amigo y quién sabe qué decepciones, porque el tiempo termina siendo insoportable para el ser humano, y más si esa percepción va aunada a la deslealtad de los más cercanos en la palabra empeñada para X o Y causa social,... o también al ver la derrota del pueblo raso y a la tiranía de la historia. Porque la conciencia continua origina la agonía, y más si uno se sabe sometido al vaivén humano estando preso de una silla de ruedas. Descansa en paz, ajedrecista digno que abandonas la partida al darte cuenta que las tablas son un imposible; las piezas al caer resuenan con el eco de verdades dormidas que se vuelven contra ti de manera reiterada y aburrida. Porque, como bien lo has dejado consignado: "La utopía no está relacionada con lo imposible, sino con lo óptimo, lo cabal, lo máximo, lo perfecto." 

Darío Iturregui D.

martes, 24 de mayo de 2016

CUENTA DE COBRO (Cuento)



Con permiso, eh? No tardo, gracias y Eduardo Díaz se acostó en el frío ataúd que descansaba en la sala de la casa desde hacía dos meses y medio cuando comenzó a desear su muerte. Antes de cerrar la tapa, comenzó a dar órdenes.  Raquel,  su criada, lo observaba, como siempre, detrás de la puerta.
¡Que nadie me moleste! ¡Eduardo Díaz ya no existe! Ahora, cuando me acorralan las deudas y me echaron del trabajo, ¿qué más da acostarme  a descansar un poco más? A todos mis acreedores díganles que morí, que carezco de familia que les pueda pagar mis deudas. Que no molesten. Voy a morir de a poco para volver a nacer. ¡Creo en la sublime reencarnación! volveré a nacer en una vida distinta, sin las desgracias de esta. ¡No más borrascas!,  quiero otros mares tranquilos.
Raquel se dio cuenta que el patrón no estaba en sus cabales; siempre le había obedecido en todo, hasta en aquellos momentos en que se volvía un adolescente tierno y después de la cena jugaban a los enamorados. ¿Por qué contradecirlo ahora?
 Miró a lado y lado, santiguándose con profunda reverencia. Lentamente  cerró la tapa y el silencio invadió el recinto. Durante varias noches se le escuchó gritar por los pasillos de la casa ¿En dónde está mi desayuno? ¡Raquel, Raquel! Luego se duchaba y comenzaba una canción de cuna: Yo me llamo Odraude, Odraude Zaid, me gustan las vacas, las vacaciones, yo soy Odraude…
Los días fueron pasando y Raquel se convencía de que  Eduardo estaba muerto y que los ruidos nocturnos eran los de su alma, penando; por ese tiempo comenzó a sentir en su vientre unos ligeros movimientos que fueron acrecentándose con el transcurso de los días.
Cada mañana, Raquel llegaba hasta el ataúd, levantaba con cautela la tapa y regalaba a Eduardo una sonrisa y un tierno beso en la frente; cuando esto ocurría sentía el calor de su cuerpo  y notaba que manos y ojos se movían en señal de aceptación, pero sólo atinaba a pensar ¡Cuánto te amo!
Las noches siguientes se tornaron más largas,  los ruidos fueron disminuyendo y cuando Raquel  consideró oportuno comunicarle su embarazo,  bajó a la sala y en medio de la oscuridad  confesó:
Vas a ser padre, Eduardo, aquí tengo a nuestro hijo, y se acercó para darle el acostumbrado beso, pero no encontró a nadie en el ataúd, entonces gritó con voz muy fuerte:
Ven, Eduardo, aquí está nuestro hijo, no te vayas.
Yo no soy Eduardo se escuchó al final del pasillo, soy Odraude Zaid, Odraude Zaid. Y se escuchó un golpe seco en la puerta como si alguien hubiese salido de prisa y de mal genio.
Raquel encendió la luz, estaba angustiaba por la ausencia del difunto por lo que  decidió llamar a la policía:
Se han robado el cadáver de mi  patrón, ¡vengan por favor, se lo han robado!  ¿Pueden venir? Esta mañana estaba aquí  y ahora no está. y les dio la dirección de la casa.
Al otro lado de la línea  creyeron que se trataba de una de las acostumbradas bromas de la gente, sin embargo, enviaron  una patrulla para cerciorarse de la realidad.
La puerta estaba abierta.  Los dos agentes encontraron un ataúd sin señales de haber sido utilizado y a una mujer que acariciaba un oso de peluche.
Gracias, por venir. Les presento a mi hijo dijo mostrándoles su osito. Su papá murió anoche y esta mañana vinieron unos hombres y se lo robaron. Eduardo quiso que nuestro hijo llevara su nombre, pero al revés, quería que fuera distinto a él, por eso lo bautizamos Odraude. ¿Lo ven? Es lindo. ¡Ya le doy su tetero, hijito! Duerme mi niño que ya casi llega tu padre.
Los agentes la tomaron del brazo; ella no opuso resistencia y fue llevada a una clínica siquiátrica donde le hicieron los exámenes de rigor.


Varios días después Eduardo Díaz regresó de su largo viaje de negocios y no encontró  en casa a Raquel. Todo estaba en orden,  lo único extraño era un ataúd en la sala con su correspondiente factura. Esa misma tarde se enteró que a su fiel empleada, Raquel Aguirre, la soledad le había pasado su cuenta de cobro.

Guillermo Quijano Rueda.

martes, 17 de mayo de 2016

PRIMER POEMA CONOCIDO EN LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD





Para comenzar este maravilloso blog, queremos llevarlos hoy a los confines de la poesía y deleitarlos con la publicación del primer poema conocido en la historia de la humanidad.

Este maravilloso poema de origen sumerio, relata las peripecias del rey Gilgamesh y es considerado la obra épica más antigua conocida.

Según los críticos, ésta es la primer obra literaria que realza la muerte humana frente a la inmortalidad de los dioses.

Este poema en lengua sumeria con escritura cuneiforme sobre tablillas de arcilla, data de los años 2500-2000 a.C.  y presenta demasiadas lagunas, debido a su precaria conservación.

El poema no está separado por versos, pero según el ritmo, se calcula que puede tener unos 3500 versos.

A continuación el enlace para que disfruten del mismo:

http://www.elangelperdido.com/pdf/La_Epopeya_de_Gilgamesh.pdf